El Ayuntamiento debe mantenerse firme en la protección de los monumentos prerrománicos

  • “El bipartito debe priorizar la protección de un patrimonio de todos y todas y no dar marcha atrás en este tema. Además, es hora de ponerse a trabajar para dar respuesta a la demanda vecinal de hacer del martillo de Santa Ana un lugar de encuentro y uso público abierto a todo el mundo”, mantiene Ana Taboada

El Arzobispado continúa con su empeño de levantar un chalet de dimensiones considerables en el entorno de los monumentos prerrománicos del Naranco, a pesar de que ya se le ha hecho saber que el lugar donde pretenden construirlo está protegido contra este tipo de actuaciones. “En 2017 se emitió un informe negativo a la rehabilitación de la antigua Casa Rectoral y se denegó el permiso para reconvertirla en una edificación de uso residencial. Una negativa que viene respaldada por una sólida argumentación legal, ya que se estaría incumpliendo la Ley de Patrimonio Cultural”, recuerda Ana Taboada, portavoz de Somos Oviedo/Uviéu.

Ahora, el Arzobispado vuelve a tratar de conseguir esa autorización, para lo que ha presentado una demanda contra el Ayuntamiento para tratar de revertir la denegación que ya se le comunicó a la Iglesia en 2017. “Parece que el Arzobispado tiene en común con el bipartito el afán por especular y esperemos que el Gobierno de PP y C’s, que lo primero que hizo fue rendir pleitesía a la Iglesia con un convite de fresas de casi 3.000 euros, no dé marcha atrás a la negativa del Ayuntamiento formulada durante nuestro mandato a que se atente contra estas joyas artísticas que tenemos en el Naranco”, expone Taboada. La demanda, con fecha del 28 de octubre, llama al Consistorio a personarse en el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Oviedo/Uviéu en un plazo de nueve días.

La zona en la que el Arzobispado pretende hacer las obras, como se recoge en el informe del Servicio de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura emitido en marzo de 2017, es “un entorno de protección” y, por lo tanto, “las intervenciones y los usos no pueden alterar el carácter arquitectónico y paisajístico del área, ni perturbar la contemplación del bien”, por lo que se valora que “la propuesta no es viable urbanísticamente”.

En la resolución de la Consejería también  se remarca que Santa María del Naranco y San Miguel del Lillo  han sido declarados Patrimonio Mundial, “y la presión urbanística es uno de los primeros aspectos que el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO evalúa cada cinco años en su informe  de seguimiento de estos bienes. Una alteración en el entorno de estos dos bienes que este comité considere grave podría derivar en la exclusión de los mismos de esta categoría”.

El grupo municipal Somos Oviedo/Uviéu llama al Consistorio a mantenerse firme en la defensa del prerrománico asturiano y recuerda que está pendiente abrir al disfrute de la ciudadanía el martillo de Santa Ana en el Oviedo Antiguo: “El bipartito debe priorizar la protección de un patrimonio de todos y todas y no dar marcha atrás en este tema. A la vez, el Gobierno tendría que estar ya trabajando en dar respuesta a la demanda vecinal de hacer del martillo de Santa Ana, en manos del Arzobispado, un lugar de encuentro y uso público abierto a todo el mundo”, apunta la portavoz de Somos Oviedo/Uviéu.