El bipartito deja un vacío total de artes escénicas en la programación cultural de este otoño-invierno

  • ¿Merecen las y los ovetenses quedarse huérfanos de esta programación por mero capricho revanchista? ¿Les parece sensato eliminar programación como solución única a una gestión cultural inexistente?”, plantea Anabel Santiago

El bipartito continúa haciendo desaparecer de la ciudad eventos e iniciativas ya consolidadas y las explicaciones a sus supresiones son equivalentes a sus propuestas: nulas. Así ha sucedido cuando Anabel Santiago, concejala de Somos Oviedo/Uviéu, preguntó este 4 de noviembre en la Comisión Delegada de la Fundación Municipal de Cultura (FMC) por la ausente programación teatral de otoño, a lo que se le contestó con vaguedades y sin precisar qué piensan hacer en este apartado. Lo que sí se puede comprobar en la programación cultural anunciada en la web del Ayuntamiento es que no hay previsto ningún ciclo de teatro, más allá de alguna actividad infantil en Navidades.

“Nuestra ciudad siempre se ha caracterizado por la apuesta firme en materia de artes escénicas, musicales, y artísticas en su máxima expresión. En cuanto a la programación teatral, hasta el momento ha contado con ciclos de teatro en primavera (con una sección para teatro de adultos y otra para gente menuda), y también con el ciclo de teatro nacional amateur celebrado en verano. Cuál es nuestra sorpresa al comprobar que el ciclo de teatro de otoño para el año 2019 denominado “TOU” desaparece de la programación, dejando un vacío total en cuanto a artes escénicas referidas al teatro en nuestra ciudad”, denuncia la edil de Somos Oviedo/Uviéu.

Por el contrario, en el otoño de 2018 el Teatro Filarmónica acogió 20 representaciones de artes escénicas, cubriendo las necesidades de esta disciplina. Ante el silencio del bipartito por este nuevo recorte, el grupo municipal Somos Oviedo/Uviéu volverá a pedir explicaciones en el Pleno municipal que se celebra mañana. “¿Es consciente el concejal de Cultura del daño que causa a las compañías teatrales y al circuito de teatro profesional? ¿Merecen las y los ovetenses quedarse huérfanos de esta programación por mero capricho revanchista? ¿Les parece sensato eliminar programación como solución única a una gestión cultural inexistente?”, plantea Anabel Santiago.