El concejal de infraestructuras de Oviedo, Nacho Cuesta, es responsable de que Aqualia no le devuelva medio millón de euros a la ciudad

Somos Oviedo-Uviéu advirtió en septiembre al concejal de infraestructuras, Nacho Cuesta de que los informes técnicos del ayuntamiento pedían revisar la liquidación de Aqualia para el ejercicio 2016. Como es habitual en él, no hizo su trabajo y optó por la negligencia.

Ahora, la portavoz de Somos Oviedo, Ana Taboada denuncia que “Nacho Cuesta optó por desconocer la indicación expresa de liquidar y revisar las cuentas de Aqualia del ejercicio 2016” y describió la  actitud del responsable de infraestructuras como la de quien “pretende mostrar rigor cuando los hechos demuestran que hace lo contrario, anclado en el pasotismo y la obstrucción de las acciones encaminadas a que empresas multinacionales devuelvan lo indebidamente recaudado a todos los ovetenses”.

Para Taboada, “a pesar de los claros y contundentes informes y requerimientos de los técnicos, que han valorado la deuda de Aqualia con la ciudad en 550.000 euros, la reclamación a Aqualia de lo indebidamente cobrado en ese ejercicio  sigue paralizada por el concejal y primer teniente de Alcalde, Nacho Cuesta”.

La concejal añadió que “los ovetenses hemos estado pagando a Aqualia el agua a precio de oro y sólo gracias a nuestra insistencia tras el incendio de la Calle Uría se ha destapado el robo continuado de la empresa a la ciudad”.

“Desde Somos Oviedo reclamamos la revisión, cuanto antes, de la liquidación de 2016. Si ha  prescrito por la negligencia del bipartito, que sean sus responsables quienes hagan frente al daño causado a las arcas públicas y respondan de su bolsillo por el dinero público perdido. Y que se informe a la comisión de seguimiento para que emita una valoración jurídica de la interpretación correcta del contrato, los daños causados y las consecuencias que los responsable deben asumir”.

Además, Somos Oviedo solicitará que “se abra un expediente para saber si procede iniciar un procedimiento de resolución contractual ante los graves incumplimientos de Aqualia durante los 25 años de concesión usurera y presuntamente ladrona del agua municipal que el bipartito quiere tapar. Se han rescatado 700.000 euros y podrían rescatarse 500.000 más. 1,2 millones de euros en tres años es mucho dinero robado a una ciudad”, concluyó Taboada.