Mayor control sobre Aqualia para generar ahorros y eficiencias.

“El Gobierno Municipal ha decidido actuar como un recaudador al servicio de los ricos” ha señalado la portavoz de Somos Oviedo, Ana Taboada.

La concejala morada ha calificado de “escandalosa” la rebaja el IBI diferenciado que pagan los grandes tenedores. Y ha apuntado también a los problemas que esto causa en la tesorería municipal: “esto causa déficits de recaudación y por tanto pone en peligro el mantenimiento de los servicios municipales porque se quedan sin dinero” afirma Taboada.

“¿Cuál es la solución de Canteli y CIA? Subir el agua y el saneamiento, tasas que pagamos todos independientemente de nuestra capacidad.” denuncian desde Somos.

Taboada califica esta política como “una pinza de los ricos sobre los ovetenses: por una parte los grandes propietarios y rentistas que le exigen a Canteli pagar menos impuestos. Por otra, la multinacional FCC, que controla el servicio privatizado de aguas a través de su filial Aqualia, que quiere más dinero por el negocio para compensar lo que tuvo que devolver por sobrefacturación, cuando la empresa no está cumpliendo bien con las cláusulas del servicio y hace un mantenimiento deficiente”.

Desde Somos consideran que un mayor y más riguroso control sobre la filial de la multinacional FCC que explota el negocio del agua en el municipio, permitiría generar ahorros y eficiencias de gestión al diferenciar con más claridad “qué gastos le corresponde asumir a la empresa y qué gastos al Ayuntamiento”.