Somos denuncia que el acuerdo entre el bipartito y Aqualia supone un perjuicio de al menos 4 millones para las arcas públicas

  • Taboada acusa a los concejales de Economía e Infraestructuras de actuar “fuera del marco legal y los órganos de control” y reclama “el rescate del contrato del agua por graves incumplimientos de carácter esencial”

La portavoz de Somos en el Ayuntamiento de Oviedo Ana Taboada ha denunciado esta mañana que el acuerdo entre el bipartito y la empresa concesionaria del agua, Aqualia, supone un perjuicio de al menos 4 millones de euros para las arcas municipales, a falta de la revisión de más anualidades. “Este pseudo acuerdo de los Cuesta (los ediles Javier e Ignacio Cuesta) con Aqualia por un millón para dos anualidades supone un perjuicio para las arcas públicas de al menos 4 millones de euros. La realidad es que tan solo en un ejercicio la diferencia entre lo pretendido por la empresa y lo informado por los técnicos municipales supone 1,4 millones, por lo que ya le están regalando a la empresa casi un millón de euros por año, sin contar que está pendiente de revisar la liquidación de 2016”, ha explicado.

Para la concejala, el anuncio del bipartito supone “un escándalo” tanto por el perjuicio económico para las arcas públicas como por tratarse de “un acuerdo fuera del marco legal del procedimiento administrativo y de los órganos de control y seguimiento del contrato”, ha explicado. Se dan las condiciones para revisar el contrato y rescatar  una concesión millonaria, con condiciones leoninas y que lastra a varias generaciones. “A la vista de los análisis de la Comisión de Seguimiento de y de los informes técnicos existe un incumplimiento generalizado del contrato por parte de Aqualia, y en consecuencia cabe abrir expediente de resolución del contrato”.

Asimismo, Taboada ha criticado que ni el bipartito, ahora en el gobierno, ni el PSOE “han afrontado con valentía y rigor la defensa el interés público ante los incumplimientos reiterados flagrantes de la empresa concesionaria del agua en Oviedo durante décadas”. Tal y como explicó “unos tratando de firmar un acuerdo por la puerta de atrás y otros con actitudes timoratas al negarse a apoyar la fiscalización del contrato por parte de la Sindicatura de Cuentas”.