Somos Oviedo pide “diligencia y celeridad” para sacar adelante la ordenanza de ruidos “cuanto antes”

“Se trata de una norma muy importante para la ciudad, con una tramitación muy avanzada y que resulta fundamental para garantizar su descanso”, señala Ana Taboada

Somos Oviedo ha pedido esta mañana al gobierno formado por el PP y Ciudadanos “dirigencia y celeridad” para sacar adelante “cuanto antes” la ordenanza municipal sobre contaminación del medio ambiente contra la emisión de ruidos y vibraciones, conocida popularmente como ordenanza de ruidos.

Esta normativa, tal y como ha destacado Ana Taboada, incluye medidas como el permiso para celebrar conciertos en los bares siempre y cuando se mantenga el volumen adecuado y se respeten las horas de sueño de los residentes del concejo.

“Se trata de una norma con una tramitación muy avanzada y que resulta fundamental para garantizar su descanso”, ha destacado la portavoz de Somos Oviedo, que considera “absurdo” retrasar su entrada en vigor.

En esta línea ha explicado que se debe facilitar que la apertura del proceso recabar las aportaciones de todos los interesados y que todos los vecinos puedan hacer sus aportaciones. Esto último se puede realizar con un simple trámite que no supone complicación alguna. Por lo tanto, no tiene sentido alguno frenar la entrada en vigor de una ordenanza que lleva paralizada desde que cambió el ejecutivo y que Somos Oviedo impulsó desde el gobierno municipal.

“El área de urbanismo ya tiene redactado y supervisado por los técnicos el borrador de la ordenanza”, ha señalado Ana Taboada en la Comisión de Urbanismo, en la que el gobierno bipartito ha contestado que el proceso de la tramitación se encuentra en el área económica.

“Pedimos celeridad y diligencia para que se apruebe cuanto antes una normativa que es fundamental para la ciudad”, ha declarado la portavoz de Somos Oviedo. Aunque la norma es mucho más extensa y aborda de manera integral el ruido que soporta la ciudadanía ovetense, una de sus principales medidas es el permiso para realizar conciertos en los bares.

De esta forma, además de dar un impulso a la cultura y la economía de la ciudad, se da respuesta a una reclamación histórica de los artistas locales.

Todo ello respetando el descanso vecinal ya que las actuaciones en los establecimientos hostelero solo podrán realizarse hasta las once de la noche. Un restricción establecida para conciliar cultura y descanso y apoyada en  medidores de decibelios en tiempo real para evitar incumplimientos.